Un respiro para la naturaleza

Con la misma emoción que sentíamos de niños cuando visitábamos por primera vez un zoológico o un parque natural, estamos hoy reportando y leyendo las noticias de animales silvestres transitando por las calles de las ciudades, o nadando cerca de playas turísticas. Nuestra relación con la naturaleza, aunque permanente y continua, está siendo en estos días más evidente y es un motivo de alegría.

En medio de las dudas y preocupaciones que nos generara la contingencia mundial por el COVID-19, puede darnos un alivio pensar por un momento en el respiro que están teniendo los animales silvestres, los ecosistemas y todo nuestro pequeño planeta.

Jabalíes en las calles de Madrid, España, ciervos en las calles de Nara, Japón, cabras en Llandudno, en el Reino Unido, un puma en Santiago de Chile, zarigüeyas con sus crías en Neiva, zorros en Bogotá y delfines en Cartagena son algunos de los reportes de animales silvestres que ahora parecen sentirse seguros habitando territorios que antes evitaban.

Algunos ecologistas aseguran que en el ADN de muchas especies está la información sobre los lugares donde anteriormente encontraban agua, alimentos o refugio, por lo que instintivamente tienden a buscarlos. Por esto, aunque muchos de estos lugares han sido invadidos por las actividades humanas, es normal que, en nuestra ausencia, ellos regresen. También ocurre lo que se conoce como el proceso de sucesión secundaria, en el que las especies colonizan lugares que han perdido sus ecosistemas, como lo son las ciudades.

Vale la pena preguntarnos si estos animales han estado siempre cerca nuestro y no los veíamos por el afán del día a día. Podemos ir más atrás y recordar si, durante nuestra experiencia en el colegio, notábamos la compañía de las decenas de especies de aves y algunos mamíferos que habitan en la reserva SGS. Quizá esta puede ser una buena oportunidad para desarrollar interés por nuevos pasatiempos amigables con el ambiente, como el avistamiento de aves.

Esta situación nos recuerda la capacidad que tiene la naturaleza para reaccionar rápidamente, no solo a las cosas malas, sino también a las buenas. Otros alivios momentáneos que podemos resaltar son la mejora de la calidad del aire en muchas ciudades, la reducción de emisiones de CO2, causantes del cambio climático, la disminución de la turbiedad en las aguas de muchos canales y ríos y el descanso de muchos ecosistemas que no están recibiendo turistas.

Una reflexión importante por hacer acerca de este tema es sobre los cambios que debemos hacer como humanidad para que estos animales no se sientan desplazados de nuevo, para darles respiros más a menudo, para que nuestros impactos en el ambiente sean menos drásticos y para integramos de manera más armónica al equilibrio de la naturaleza, que no solo es motivo de alegría, sino que nos brinda los recursos y condiciones que necesitamos para nuestro bienestar.

Por último, recordemos algunas acciones que podemos hacer en estos días en casa para reducir nuestros impactos en nuestro pequeño planeta:

  • Comprar solo lo necesario, evitando empaques de más y prefiriendo los materiales reciclables.
  • Consumir productos locales, preferiblemente orgánicos.
  • Separar bien los residuos.
  • Compostar los residuos orgánicos (de ser posible).
  • Usar el agua eficientemente (cerrar los grifos cuando no se usa el agua).
  • Usar la energía eficientemente (apagar luces, desenchufar cargadores, evitar la calefacción).
  • Apoyar el uso de tecnologías limpias y producción sostenible.
  • Apoyar la conservación de ecosistemas.
  • Aprender sobre la naturaleza. Recuerda que en el Catalogo de la Biblioteca encuentras la información de las especies que se pueden encontrar en el colegio, registradas en el libro de Magia Silvestre.

Te invitamos a seguir fortaleciendo la conciencia ecológica que nos caracteriza, especialmente en estos tiempos en que se hace más evidente su importancia.

Ana María Acosta

Artículo escrito por Ana María Acosta

Gestora Ambiental SGS