Un inicio de año diferente

En un colegio, cada inicio de año es un momento especial, lleno de ilusión y de reencuentros. Pero mirando hacia atrás, en todos los años que llevo trabajando en educación, no recuerdo un inicio de año como este.

Durante la cuarentena todos hemos sentido en algún momento esa nostalgia de las cosas que antes dábamos por sentadas, desde salir a la calle sin tapabocas, hasta ir a cenar a un restaurante con amigos. Pues bien, si le preguntan a un profesor de Preescolar por sus nostalgias durante la pandemia, muy seguramente va a decirles que extrañó cada día, profundamente, poder abrazar a sus estudiantes. Por eso este mes de agosto es tan especial, porque a la emoción de recibir a esas personitas que vamos a poder acompañar durante un año en esta aventura que es verlos crecer y aprender, se une la enorme alegría de verlos en el colegio, sin abrazos y con bioseguridad, es cierto, pero con esa sensación de que, por fin, estamos todos aquí y podemos vernos cara a cara, sin la barrera que supone una pantalla.

Los niños de Preescolar vienen de un año y medio en el que las circunstancias los han privado de muchas cosas que son cruciales en la etapa de desarrollo en la que se encuentran, como son la socialización con sus pares en un ambiente distinto al del hogar, la relación afectiva directa y presencial con sus maestros, que tiene un impacto enorme en el aprendizaje, o la exposición a espacios, normas y personas diferentes, que ponen a prueba su capacidad para flexibilizar su pensamiento, para funcionar de manera autónoma de acuerdo a su edad, para adaptarse al entorno y aprender a navegar por las emociones que produce cada cambio, cada reto, cada frustración y cada logro.

Todos en Preescolar somos conscientes de esto, y aunque los niños, que tienen ese don maravilloso de poderse adaptar con facilidad a las circunstancias más adversas, han respondido de una forma espectacular al increíble esfuerzo que todos hemos hecho para superar las barreras de la virtualidad y lograr dar continuidad a su aprendizaje de la mejor manera posible, somos muy conscientes de los retos que tenemos por delante, ahora que la totalidad de nuestros estudiantes están de vuelta en el colegio de manera presencial.

Nuestra prioridad es centrarnos en su avance académico y en la nivelación de aquellos a quienes se les ha dificultado más aprender en virtualidad y en semipresencialidad. Y, más importante aún, retomar las emociones y los vínculos, las experiencias más variadas y enriquecedoras en el campus del colegio, la comunicación y el intercambio del pensamiento que se da en el salón de clase a través del lenguaje en desarrollo, la exploración del entorno a través de la corporalidad, que es tan necesaria en la etapa preescolar.

Iniciamos este 2021-2022, en definitiva, con una gran sensación de agradecimiento por poder retomar poco a poco la normalidad, con todas las precauciones, pero con la seguridad de saber que vamos a poder proporcionar a nuestros estudiantes la mejor educación, en el ambiente que ellos quieren tanto, y donde tanto se los quiere: su Colegio.