Juanita Rodríguez Prom 2009

    Juanita Rodríguez Barón se graduó en el año 2009. Su plan inmediato al graduarse era el de estudiar gastronomía, pero finalmente se decidiría por estudiar Administración para poder dar vida a su primer restaurante. Mientras estudiaba conoció la carrera de Diseño, cuyo enfoque la enamoró, pues era un diseño enfocado a brindar soluciones a las necesidades de las personas, enfoque que le pareció adecuado para lo que estaba aprendiendo en su carrera de Administración. Todo esto daría un vuelco a su sueño de vida inicial.

    Realizó un intercambio en China durante 6 meses, afianzando sus conocimientos sobre la Administración, en paralelo, hizo un voluntariado en Indonesia durante tres meses, dictando inglés a niños que vivían cerca a Yakarta en una ONG. Esta experiencia junto a lo aprendido en el Colegio y las enseñanzas que le dejó su padre, en particular, en cuanto al desarrollo del sentido de la responsabilidad social, reforzaron su vocación hacia buscar generar cambios en la vida de las personas a través del diseño y la innovación.

    A sus 29 años ha vivido en China, donde estudió administración durante 6 meses por un intercambio, Indonesia, donde realizó un voluntariado para enseñar inglés a niños pequeños, Londres, Kenia (Nairobi) y en Estados Unidos, donde está radicada actualmente.

    Su inspiración es la de cambiar la vida de los demás y dar solución a retos conductuales en sistemas complejos con recursos limitados, con el fin de modificar patrones de comportamiento que creen mejoras en la calidad de vida de diferentes comunidades. Muchos de los proyectos desarrollados en la empresa en la que se encuentra actualmente como directora, tienen relación directa con la implementación de dichas estrategias para ONGs en su mayoría, que trabajan en el sector de salud pública. Algunas de ellas son por ejemplo la universidad de John Hopkins, la Fundación de Bill y Melinda Gates, UNICEF, PSI (Public Services International), entre otras. Fundaciones cuyos intereses principales giran en torno a problemáticas asociadas con el VIH, la planificación familiar, la nutrición, la malaria, el ébola, el zika, y actualmente con el COVID-19.

    Descubrió su vocación cuando tuvo la oportunidad de vivir en Kenia, lugar donde residió durante tres años y medio trabajando en varios proyectos como el de implementar la pastilla PrEP para evitar el contagio del VIH entre mujeres dedicadas a la prostitución o el de promocionar métodos de planificación en niñas y adolescentes. Esto le dio la oportunidad de conocer otras realidades y ver el alcance y el impacto que podían tener este tipo de estrategias con una implementación que se dio a nivel nacional.

    Su inspiración es la de cambiar la vida de los demás y dar solución a retos comportamentales en sistemas complejos a partir de la síntesis de información cualitativa para co-crear soluciones con las comunidades con las que se trabaja a partir del proceso de brainstorming, prototipos, testeo y laboratorios rápidos de innovación, de manera que, con cantidades limitadas de dinero, tiempo y recursos, se pueda validar una hipótesis para que quede evidencia de que dicha idea puede funcionar a mayor escala. De esta manera se lanza algo que a mayor escala logre cambiar un patrón de comportamiento en particular.

    Juanita afirma que la posición privilegiada que ha tenido en su vida resultó en la responsabilidad y la oportunidad para ayudar a los demás a partir de su labor profesional, desarrollando en sincronía el sentido de creatividad en la gente, enseñándoles que existen acciones que se pueden realizar con el fin de cambiar el status quo.

    Le apasiona ver cómo a partir de acciones aparentemente pequeñas, se pueden crear impactos masivos en comunidades que se encuentran en vulnerabilidad.

    Su mayor logro a nivel profesional es el haber asumido la posición de directora en Thinkplace y considera que es algo que llegó con mucho sacrificio y esfuerzo tras enfrentarse a situaciones altamente retadoras en diferentes partes del mundo, experiencias que le han ayudado a crecer tanto a nivel profesional como a nivel personal desde la experiencia de campo de su profesión. Esto a su vez le brindó las herramientas y las habilidades para poder liderar a su equipo y brindarles la motivación necesaria para mantener la constancia en la búsqueda de sus objetivos.

    Afirma AMAR lo que hace a nivel profesional tanto como ama viajar, otra de las razones por las cuales valora tanto su trabajo, pues la ha llevado a lugares que jamás imaginó conocer.

    Thinkplace ha ganado el Core77 Design Award en dos ocasiones, en la primera ocasión con el proyecto que lideró Juanita con PreP en Kenia, y en la segunda ocasión con un proyecto de nutrición en Mozambique.

    Actualmente se encuentra radicada en Washington y su plan inmediato consiste en sacar adelante grandes proyectos que tiene a su cargo, aunque afirma que le encantaría implementar estrategias innovadoras para mejorar la calidad de vida de la gente menos favorecida en Colombia.

    En este momento trabaja en un partnership muy grande que sacaron en 2017 con la Universidad de John Hopkins, “Break Through Action”. Es un gran proyecto que además cuenta con la participación de Save The Children y otros dos partners centrados 100% en salud pública.

    Sus planes a futuro involucran continuar viajando y estudiando.

    Considera que lo que el Colegio le aportó para ser lo que es hoy en día, es el sentido de la ética y la responsabilidad social, ayudar a las personas menos favorecidas y enfocar su labor y su hacer hacia encontrar mejoras en un mundo donde las personas socialmente vulnerables abundan. Resalta que para ella resulta muy importante el trabajar en empresas con sus mismos principios y sentido social, pues son la base de su vocación vital y profesional y considera elemental enfocarse en crear los cambios que queremos tener en la sociedad. Su papá, Jorge Rodríguez, conocido por todos como Chapas, quien es docente y jefe del Departamento de Matemáticas del Colegio, tuvo así mismo gran influencia en su vocación hacia la responsabilidad social y el sentido de la disciplina. Dos de las cualidades que más valora en la actualidad.

    Recuerda con gran anhelo las prácticas deportivas, pues en sus años escolares jugó baloncesto, voleibol, ping pong y fútbol, pero sin duda alguna el que más la marcó fue el fútbol, pues siente que refleja mucho de lo que es la vida en sí; el trabajo en equipo, los diferentes tipos de personalidad que hay en el campo y saber manejarlos, saber actuar bajo presión y vivir la frustración, los triunfos y la alegría que con ellos llegan.

    En últimas y en sus propias palabras un partido de fútbol es “un mini experimento social que se vive en 90 minutos”. Ratifica que el fútbol le dejó muchos aprendizajes con respecto al liderazgo y el trabajo en equipo, pues le permitió descubrirse a sí misma como líder a partir de una personalidad muy tranquila y reflexiva y no tan extrovertida como suelen ser las personalidades que asociamos por naturaleza a los líderes natos y esto lo agradece a sus entrenadores Saúl Gil y Mauricio Rodríguez.