Carolina Pulido – Jefe CADI (Prom 1998)

    Mi nombre es Carolina Pulido Gómez y tengo el gusto de trabajar como Jefe del Centro de Aprendizaje y Desarrollo Integral -CADI- donde junto con un equipo de terapeutas, trabajamos para apoyar a los niños que requieren estimulación de alguno de sus procesos de desarrollo y a sus familias.

    Un mensaje que desde tu labor diaria quieras compartir con la comunidad SGS

    Como terapeuta considero, que todos los niños y familias estamos en un continuo proceso de desarrollo, crecimiento y   aprendizaje.  Los ritmos, estilos y formas son diferentes y algunos necesitamos más práctica, tiempo y paciencia que otros, para organizarnos y alcanzar los retos que el contexto nos plantea.  Lo importante es saber reconocer nuestras fortalezas y debilidades; así como tener la determinación para rediseñarnos continuamente y buscar ayuda si es preciso.  Estoy firmemente convencida, que el papel de los adultos es observar con cuidado a cada niño, y organizarnos para ayudarlo a desarrollar sus talentos y habilidades y a ser la mejor versión de sí mismo; de esta manera lograremos se conviertan en personas con una autoestima sólida, con capacidad de autogestionarse y socializar; logrando a la vez una sociedad más empática, amable y solidaria.

    ¿Qué crees que nos deja de positivo toda esta experiencia?

    Considero que este es el momento de poner a prueba nuestra libertad, entendida como la capacidad para decidir cómo asumimos las situaciones que se nos presentan.  Podemos entender y enfrentar la situación actual como una oportunidad de aprendizaje, introspección, crecimiento personal y conexión familiar sin precedentes; donde decidamos ser promotores de positivismo, amor y calma, poniendo nuestros conocimientos al servicio de los que nos rodean.  O bien, podemos decidir ser presa de la angustia y permitir que la incertidumbre nos abrume.  Lo cierto, es que al final de esta experiencia tendremos que asumir grandes pérdidas, pero también nos encontraremos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos como personas nuevas y seguramente más fuertes, amorosas y compasivas.

    ¿Qué valores consideras te dejó el colegio para enfrentar esta difícil situación?

    De los muchos valores que me dejó el paso por el colegio como estudiante y que me ha ayudado a seguir afianzando como profesional, escogería la autodisciplina, la armonía interna y la solidaridad.  Llevo arraigado en la mente y en el corazón el propósito de ser un mejor ser humano y servir a otros con amor y determinación; y eso es lo que he hecho y hago cada día.