Adriana Ballesteros Castro (Prom 1983)

    Cuéntanos acerca de tu carrera y profesión en una reseña corta:

    Estudios realizados:  Bachiller Académico Promoción 1983 Saint George School, Médico Cirujano Universidad Nacional 1990, Pediatra Universidad Pontificia Javeriana 1996.  Neonatóloga de la Universidad del Valle 2005.  Especialista en Docencia Universitaria Universidad ICESI 2018. Desempeño Laboral:  Neonatóloga de la Fundación Valle del Lili, Docente Asociada a la Universidad ICESI en el programa de Medicina y de especialización en Pediatría.  Docente Adscrita Universidad CES en el programa de residencia en Neonatología. Sociedades científicas:  Fiscal de la Asociación Colombiana de Neonatología.

    Desde mi trabajo como médico general, el trabajo realizado fue principalmente en promoción y prevención en salud.  Luego de la especialización en Pediatría, me desempeñe principalmente en patologías neonatales y del lactante, tanto en promoción y prevención, como en el manejo ambulatorio y hospitalario del paciente pediátrico.  Posteriormente, me enfoqué en Cuidado intensivo neonatal y pediátrico hasta que luego de la especialización, en Neonatología, trabajo exclusivamente en la Unidad de Recién Nacidos. Actualmente, me dedico principalmente al área de cuidado intensivo neonatal, en la Fundación Valle del Lili, institución de IV nivel en el Suroccidente Colombiano en la Ciudad de Cali, donde se hospitaliza un alto porcentaje de prematuros extremos o pacientes con malformaciones congénitas o de patología infecciosa perinatal.  Adicionalmente a lo anterior, hago parte del grupo de docentes de manera asistencial, en la carrera de Medicina y en la especialización de Pediatría y en la subespecialización de Neonatología, coordinando la actividad docente en la rotación de neonatos.

    Regálanos una corta reflexión/consejo/párrafo acerca de la situación por la que estamos atravesando desde tu perspectiva como médico.

    En este momento de pandemia tenemos que trabajar todos por disminuir el contagio, cada cual, desde su propio frente, nuestra responsabilidad se centra en cuidar de nosotros mismos y en cuidar a los demás de contagiarse.  Nosotros estamos en el primer frente de batalla expuestos a mayor contagio por trabajar en instituciones de salud, protegiéndonos para no contagiar a nuestras familias.  Ustedes están en otros frentes de batalla; es una buena oportunidad para ejercer la solidaridad y apoyar a los mas vulnerables. Hay diferentes tipos de necesidad, se puede dar apoyo económico, apoyo en especie, e incluso apoyo para acompañamiento virtual o telefónico, para aquellos que viven solos.  Es momento de compartir en familia, de perdonar, de interceder por la salud mundial, por el bienestar y por la provisión de los que viven del día a día.  Mantener la fe y la esperanza, contando con que saldremos fortalecidos de esta situación, después de entender nuestra fragilidad como seres humanos que tan solo puede ser soportada por ese Ser Superior que todo lo puede.  Es momento de ordenar las prioridades en nuestra vida, de aprovechar todo este tiempo de reflexión y crecimiento espiritual que con seguridad va a hacernos mejores personas, más sensibles ante la necesidad del otro. Esta es una oportunidad para disfrutar de la felicidad que se obtiene del dar, bien sea de nuestro tiempo, de nuestro trabajo, o de apoyar económicamente . No es momento para ser indolentes y egoístas.