Semilleros de Investigación Ambiental: una semilla para el futuro

Dos investigaciones científicas en temas ambientales están siendo lideradas por los estudiantes del Comité Ambiental Escolar a partir de este periodo, una de ellas enmarcada en el entorno del colegio y la otra a nivel local, en Bogotá. Estos proyectos hacen parte de los semilleros de investigación, que son parte del centro de investigación recientemente impulsado en el colegio. Las investigaciones se están siendo desarrolladas mediante revisión bibliográfica y documentación en terreno, utilizando herramientas que ha adquirido el colegio y siguiendo el método científico.

Así entonces, la primera investigación se pregunta por la calidad del aire al interior del colegio. A partir de los resultados se busca responder las preguntas de si el colegio cumple con la normativa sobre el asunto, de cómo mejorar o mantener la calidad del aire, y qué acciones concretas se pueden adelantar con esos fines. Los estudiantes utilizan medidores de calidad del aire que detectan los niveles de concentración de sustancias relevantes como: Dióxido de Carbono (CO2), material particulado (PM10 y PM2.5), dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono troposférico (O3) y monóxido de carbono (CO). Es de resaltar que uno de los medidores fue ensamblado por algunos estudiantes con la orientación de la Fundación Canar.io.

Por otra parte, la segunda investigación busca promover la conservación y recuperación del Águila Real de montaña (Spizaetus isidori), levantando información relevante que evidencie la necesidad de hacer mayores esfuerzos para la protección de esta ave. A partir de la información recolectada se busca elevar una acción popular con el fin de que el ave se declare símbolo de la ciudad de Bogotá y sea representada en su escudo de armas. Lo anterior sería un paso positivo hacia la visibilización de la necesidad de conservación de una especie que ha visto su población decrecer en los últimos años.

Finalmente, es de anotar que involucrar a los estudiantes en la investigación, y a través de esta en la concientización, sobre asuntos ambientales les permite formarse para tomar decisiones en torno a la experimentación, les permite fomentar su curiosidad, aprendizaje, creatividad, paciencia y criterio. En últimas, la participación de los estudiantes en investigaciones evidencia la importancia de brindarle a la niñez y a la juventud herramientas para comprender el lugar que habitan y así plantar la semilla del cuidado y respeto por nuestro entorno; entendiendo de forma crítica los retos que eso implica. Fomentar esa curiosidad innata lleva a formar agentes de cambio para los retos actuales y futuros; porque el primer paso para cuidar, es conocer.